La verdadera ilusión es criticarlo.

Soy publicitario, soy creativo y nunca juego a lotería. Soy de los que piensan que nunca va a tocar. De los que creen que ser feliz no puede depender de algo que tiene menos probabilidades de las que tiene que te caiga un rayo.

Veo la tele a diario y no hace falta ser publicitario para darse cuenta de que hoy en día decir que eres creata no es un orgullo. Spot tras spot, claim tras claim todo huele a paisaje. Hasta ayer. Ayer vi el nuevo anuncio de loterías en Facebook. Me gustó. A la noche lo vi en la tele. Me encantó. Hoy he descubierto el despliegue en la web. Tengo envidia.

Sin embargo las redes sociales están repletas de colegas de profesión que lo detestan. “Vergüenza, vaya mierda, sensiblero … la nieve les ha quedado de pena”. Sois la hostia gente. En serio. Mostremos nuestras carpetas. Enseñemos nuestros curros. Contemos cuántas de nuestras campañas han conectado tanto con la gente.

Nos sobran dedos.

    • 13/11/2014 a las 19:08

    Gran historia.

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    • 13/11/2014 a las 19:17

    No, si todavía será mejor el del año pasado no te jode. Buena reflexión coño.

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    • 13/11/2014 a las 20:11

    Para cuando un anuncio navideño con banda sonora heavy metal.

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    • 13/11/2014 a las 20:24

    Pues no lo había visto todavía y es de los que más me ha gustado.

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    • 13/11/2014 a las 22:50

    Parafraseando a tu jefe… “No valenos por lo que criticamos. Valemos por lo que hacemos”

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    • 14/11/2014 a las 9:57

    En mi caso, SANA ENVIDIA
    Pero me da que muchos otros se quedan solo con la segunda parte.

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    • 15/11/2014 a las 0:10

    Bonito. Han intentado corregir lo del año pasado. Creo que es el principio de algo. Puede llegar a ser el anuncio esperado del año. En vez de esperar a que nnos toque, esperaremos a verlo..

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    • 12/01/2015 a las 20:10

    Pos discrepo respetuosamente. No me gustó y el del año anterior me pareció fantabuloso.

    Coincido. Preciosa historia, realización impecable, directo a las tripas… pero el problema de estos storytellings es que al segundo visionado ya se van despertando al menos mis peores instintos. Quiero ver al barbudo arrastrándose por el suelo, llorando, suplicando un par de miles de leuros… lo que sea pero, por favor, que en esta proyección de La Gran Familia Chencho no aparezca.

    En cambio, el magnífico esperpento del año pasado… qué delicia. No nos cansábamos de verlo. Ese Raphael con aspecto de asesino en serie, cantando mientras parece que maneja la cuchillería con la que te eviscerará en vivo… andevapará.

    Eso sí, un servidor se abstiene de criticar (y menos en foros de comadres) sobre el trabajo de los compañeros.

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