Ni el último día del año.

Hace tiempo leí un tweet durante una retransmisión de fómula 1 que decía que las carreras es eso que echan entre corte publicitario y corte publicitario. Las carreras de fórmula 1 y todo lo demás.

Los espacios del tiempo parecen reportajes publicitarios salpicados de isobaras y altas presiones. Las de las necesidades de financiación supongo. Volvemos en seis minutos. En tres. En uno. En veinte segundos. Un anuncio y volvemos. Y sí que vuelven sí, pero no sin antes colarnos otro spot encubierto en la propia careta del programa. Nos tenemos que ir a publicidad y no pasa nada si te dejo con la palabra en la boca. Si corto el debate, la entrevista, el partido, las noticias … Banners que tapan toda la web excepto un botón de saltar publicidad que ni Serguéi Bubka podría superar.

En definitiva, que no dejamos de tocar los cojones ni el último día del año. Por suerte la publi a veces también sirve para pedir perdón con una gracia que sólo ellos saben hacer. Grandes!!