Nada más que publicidad.

Como la publicidad ya no se la cree ni el tato, ahora andamos todas las agencias con lo de la publicidad real, el branded content y las historias de verdad. El problema es que la verdad, en publicidad, es un oxímoron. Es un instante eterno, un silencio atronador, un hielo abrasador o un político honorable. No encaja.

No contentos con eso y como ya nada nos impacta, empezamos a vitaminar la verdad con buenas dosis de ficción. Unos consumidores reales por aquí, unos experimentos de cámara oculta por allá o una mega estrella del fútbol que se tatua todo el cuerpo para una buena causa. Campañón.

Uno ve la campaña, ve las imágenes del partido, ve el caso y dice, joder, qué puto crack no?! Qué envidia haber logrado que una estrella como Ibrahimovic se implique tanto. Qué envidia crear algo tan grande con un objetivo tan social. Pero no. Todo es, una vez más, una treta publicitaria.

Que conste que a mi me sigue dando la misma envidia. Es sólo la pequeña decepción de darte cuenta de que la publicidad es simplemente eso, publicidad.

    • 26/02/2015 a las 17:06

    Nadie excepto los del mundillo nos enteramos de estas cosas. La gente “normal” ni siquiera sabrá la marca. Sólo sabrán que un futbolista famoso se tatuó unos nombres para no sé qué cosa.
    Eso sí, esto ganará unos cuantos premios publicitarios para el brillo de la agencia correspondiente.
    Así es este negocio.

    Responder

    • 26/02/2015 a las 19:28

    Desde cuándo la publicidad dice la verdad?

    Responder

    • 27/02/2015 a las 0:45

    Calentito se lo llevan ustedes.
    1/2h – 60€
    1h – 100€
    Oral – 40€

    La verga este negocio.

    Responder